Realidades de una geografía y clima duros
Parte II


Mesada, La Ciénaga, Antinaco y Palo Blanco

Mesada de Zárate nos mostró una realidad menos gris. El pueblo da una imagen muy verde por los álamos que zigzaguean a la orilla del río y la escuela se veía impecable y alegre, con sus faltantes muy disimuladas por sus activas maestras. Ellas aplican toda su creatividad para resolver problemas y necesidades, aunque la directora, Valle Reales, nos contaba lo difícil que era la vida para las familias de los chicos que acudían ahí.

Hay 37 chicos en el EGB e incluso cuentan con una salita para los más pequeños. Las maestras transforman cualquier envase para reconvertirlo en elemento de uso cotidiano. Así vimos latas de durazno y botellas de gaseosas convertidas en lapiceros, cajas de distintos productos de cocina transformadas en papeleros, contenedores para guardar libros o juguetes, etc. Incluso los envases de las golosinas le servían a la maestra de jardín para enseñarles a los más pequeños a contar porque hasta allá no llegan los elementos didácticos de los que disponen los docentes en la ciudad.



Nos contaban también que la falta de pizarrón se había convertido en un problema hasta que se enteraron cómo podían hacerlos ellas mismas. Y pusieron manos a la obra. Un turista les donó el enduido y la pintura especial. Prepararon las paredes, aplicaron el enduido, lijaron, luego aplicaron la pintura y ahora lucen orgullosas pizarrones en las aulas.
A esta escuela de Mesada destinamos una caja con libros para los docentes que donó la Editorial Puerto de Palos, un armario grande, útiles escolares y revistas. Y les enviaremos retazos, revistas, pinturas, pegamentos y distintos elementos para que sigan enseñándoles a los chicos a jugar y solucionar necesidades de manera creativa.

La escuela de Mesada cuenta con un vivero que es un canto a la vida en medio de la aridez de la zona. Lo mantienen las maestras con sus alumnos, con colaboración y guía del INTA de Tinogasta (que les provee semillas y les da orientación técnica). Las maestras nos contaban las "estrategias" que aplicaban cada semana para estirar la partida y darle a los chicos comida durante todo el mes. El vivero era una importante contribución a la dieta pues les proveía de verduras frescas durante todo el año. Incluso estaban organizados para que no decayera fuera del tiempo de clase, considerando que las maestras no eran de Mesada y en las vacaciones viven en la ciudad.



En los tres casos de los pueblos mencionados, las escuelas no cuentan con padrinazgo de ningún tipo, así que se harán gestiones en Buenos Aires para ver si pueden ser incluidos en el listado de escuelas de APAER.

Seguimos a La Ciénaga, para nosotros ya un lugar mítico. Fue al primer pueblo de La Herradura al que llegamos en marzo de 2007 con mi esposo y al que llevamos la primera ayuda importante en julio de ese año: un camión con donaciones aportadas principalmente por los suzukeros del foro de Internet. 



La Ciénaga tiene 47 habitantes, una escuela que no es albergue pero funciona como tal y una posta sanitaria cada vez más equipada gracias a las donaciones.  Esta vez, hasta el tanque de agua les llevamos, aportado por Premoldeados Huracán, del barrio de Mataderos, en Capital, y una bomba de agua obsequio de un particular, para hacer subir el agua al tanque.
Estuvimos viendo la zona devastada por el alud de enero. El río se abre en dos brazos que rodean al pueblo. La crecida lo aisló y sepultó el valle en el que crecían los nogales, álamos y vides que eran el sustento de los pobladores junto con las cabras. Ese vallecito quedó irrecuperable. No sólo porque sepultó todas las plantaciones, sino porque el barro arcilloso y duro como piedra que quedó depositado sobre la superficie cultivable es imposible de remover, ni con excavadoras. En algunas partes, el depósito aluvional supera los dos metros de altura.


   
    El gobierno municipal junto con el ministerio de producción de la provincia están trabajando para asignar nuevas parcelas a los vecinos, en las márgenes de otro brazo del río muy cercano, al sur del pueblo. Será también una superficie pequeña porque es lo que permite la irregularidad del terreno y el caudal del río, pero es lo que necesitan los vecinos para volver a producir su sustento.
    El gobierno municipal sugirió un traslado del pueblo, pero la gente no quiere moverse. La crecida de enero fue la más fuerte desde 1973.
    A La Ciénaga se destinaron esta vez armarios para la escuela, útiles escolares, 15 bolsas de cemento para hacer el patio de la escuela (donadas por Casa Armando de la localidad de Canning), una soldadora eléctrica, libros de texto para los docentes, y un aporte importante de ropa de trabajo y calzado donados por Confecat. Esta fábrica aportó 23 juegos de camisas, pantalones y zapatos de trabajo, uno para cada hombre adulto del pueblo.



    Completando la recorrida por La Herradura llegamos a Antinaco,  el pueblo más grandes con 128 habitantes y de ellos, 33 niños en edad escolar. Estuvimos charlando con dos maestros y el delegado municipal. Una de las maestras nos contaba que el comedor funcionaba durante la época de clases y que cuando volvían de las vacaciones se notaba en los chicos que habían perdido peso.
    Las maestras tienen organizado un taller de dulces con lo que se produce en el reducido valle en el que se asienta el pueblo y el vivero de la escuela. Para ello nos pidieron frascos de vidrio con tapa de metal. Aspiran a organizarse de algún modo para poder comercializarlos. Este pueblo también fue afectado por el alud de enero. La crecida del río tapó gran parte de la superficie cultivable y si bien les llevó las vides, no cubrió todo el valle de la forma en que lo hizo en La Ciénaga. Vimos chacareros limpiando el terreno y preparándolo para plantar.



    No obstante, se llevó una casa habitada. Esto generó toda una movida solidaria en Palo Blanco, a partir de la radio del pueblo, para reunir dinero para comprarle elementos de cocina, ropa, etc a la familia afectada. El gobierno municipal reconstruyó la vivienda.
    La de Antinaco es la escuela que nos pareció más armada de todas las visitadas, con menos carencias. Es una escuela grande, con un salón enorme, a diferencia de las de Chuquisaca, Las Papas y La Ciénaga.
    Aquí nos contaban que la médica pasaba una vez al mes y controlaba a los chicos, a diferencia de lo que pasa en todos los otros pueblos.
   
       
    Palo Blanco fue el eje de nuestra actividad en esa semana y el pueblo destinatario de la parte más importante de la donación. Con las 7 computadoras (tres donadas por CNEA y 4 por particulares),  más televisores, videos, impresoras, y libros aportados por particulares, se inauguró el Centro de Capacitación 'Puentes de Esperanza', en el barrio San Lorenzo.  A la inauguración asistió el Sr. Intendente de Fiambalá, Amado Quintar, con parte de su gabinete y autoridades locales.
Como primera medida, el centro ofrecerá cursos de computación para adultos, brindados ad honorem por los docentes que dan informática en el Polimodal del pueblo. Se están generando otros proyectos para ofrecer cursos de artes y oficios.  También se organizó una biblioteca con las enciclopedias y cientos de libros enviados. Está por determinarse si también tendrá la modalidad de biblioteca circulante. Y con las películas se proyecta organizar ciclos de cine en el verano, cuando las temperaturas tibias lo permitan y se puedan realizar al aire libre.



    En la actualidad, el Centro de Capacitación funciona en la parte delantera de una casa, cedida por un vecino. La gente del barrio inició gestiones también para que el municipio cree un puesto para una persona que sea responsable del manejo de todo el material donado. Las próximas donaciones de libros también se destinarán a este centro, porque apunta a convertirse en eje de capacitación de los pueblos de La Herradura.
    En todo el abanico de pueblos no existe ninguna otra entidad de estas características con lo que buscamos apuntalarla para que se convierta en un polo en la enseñanza de cursos cortos, que sirvan para mejorar la economía de subsistencia de la zona.
    En Palo Blanco hay una escuela de nivel primario a la que asisten 300 chicos y un polimodal en el que estudian 60. La directora del Polimodal, Sra. Aída Uriza, nos puso al tanto sobre la problemática de la zona y nos expresó su interés de establecer contacto con alguna  escuela de Buenos Aires para que hubiera intercambio con los alumnos.  El Polimodal consiguió una partida del ministerio de Educación de la provincia para armar un vivero. Están buscando ahora un terreno aledaño para poder plantar. La docente quiere además generar un microemprendimiento en el que los alumnos puedan envasar hierbas aromáticas de la zona que se usan como remedios.


¿Qué se envió, qué se puede enviar?
   
    En el cargamento de mayo fueron más de 50 bolsas de consorcio llena de ropa y calzado y 101 cajas con libros, videos y elementos varios, 4 máquinas de escribir, 2 videos caseteras, 2 televisores, resmas de papel, papel borrador, medicamentos, 2 tensiómetros, juguetes, colchones, 2 bicicletas, cemento, un tanque de agua, herramientas, etc .
Hubo aportes de empresas también como CONFECAT que donó 23 juegos de ropa de trabajo para La Ciénaga y Casa Beato que donó 17 bolsas de consorcio con ropa de trabajo que serán distribuidas entre los pobladores de los otros pueblos, la Editorial Puerto de Palos con libros, y fue importantísimo el aporte de Laboratorio Rigecim, que donó 40 cajas con solución fisiológica y dextrosa (600 sachets).



El pedido recurrente que hemos recibido en toda esta recorrida por La Herradura fue de remedios, ropa y calzado de trabajo, herramientas de labranza y colchones.
    Los elementos de primera necesidad más valiosos son los colchones y mantas, seguidos por remedios y ropa. También son bienvenidos los alimentos no perecederos, que se entregan en las escuelas para el comedor de los niños. Depende de la habilidad de cada maestro la forma de "estirar" la partida para que los chicos coman todo el mes. El estado aporta 1,10 pesos por cada chico por día para la comida.
Hay que destacar que las partidas oficiales son solo para alimentos, así que son muy requeridos productos de limpieza básicos como detergente de cocina, de pisos, y lavandina (para descontaminar el agua) y utensilios de cocina.


     

    Amigo lector:  Si estas historias lo conmovieron y quiere ayudarnos de alguna forma, mándenos un email. Todos los aportes son bien recibidos, también las ideas para mejorar la calidad de vida de nuestra gente.


Realidades de los pueblos (parte I). Mayo 2008

Relato de la primer Solidaria que se realizó a la zona en  julio 2007. (Gracias al Suzuki Club).

Relato de fin de año 2007 en Palo Blanco.

Relato de la creación del Centro de Capacitación en Palo Blanco. Mayo 2008.

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