Actualización
20/08/07
Primer Solidaria a La Ciénaga
26 de julio de 2007
El jueves 26 de julio fue un día de
sorpresa y alegría para los 47 pobladores de La Ciénaga,
Catamarca. A las 9 de
la mañana un Iveco de
Gendarmería
Nacional, seguido por tres camionetas de miembros del Suzuki Club de
Argentina (www.suzukiclub4x4.com.ar), paró delante de la posta sanitaria y
comenzó
a bajar bolsas enormes llegadas desde Buenos Aires.
Al
mediodía, para alborozo de los
chicos y contenido asombro de los mayores, una caravana con 14
camionetas de
otros miembros de ese foro de Internet
--un grupo de amigos que no tiene vinculación con la
empresa--, cargadas
con más bolsas, colchones, etc., llegó serpenteando por
el polvoriento camino y
se estacionó en una de las apenas dos calles del pueblo.
Video: llegando
a La
Ciénaga
Video: descargando
las camionetas
La
buena voluntad de decenas de
personas había convertido un pedido de ayuda planteado en un
foro de Internet
de usuarios de camionetas Suzuki en una movida solidaria de
proporciones.
En poco más de dos meses se reunieron 118 bolsas del tamaño de las de consorcio con ropa, calzado, alimentos, medicamentos, aparatos médicos, colchones, colchas, libros, computadoras, videos, bicicletas, juguetes, máquinas de escribir, etc. Laboratorios Bagó envió 3 botiquines para escuelas rurales y una cantidad apreciable de medicamentos. Y con los fondos reunidos en una cena y a través de rifas y la venta de DVDs se compró: un par de muletas, una estufa de esterilización, una estufa eléctrica, artículos descartables de uso médico y todo el material para realizar la instalación eléctrica de la posta sanitaria.
A las donaciones de particulares se sumaron
dos aportes institucionales vitales para cumplir con el proyecto:
* La CNEA (Comisión Nacional de
Energía
Atómica) aportó el camión que trasladó las
bolsas desde Buenos Aires a
Tinogasta (1330 km).
* Gendarmería colaboró con el
depósito en Tinogasta para guardar la carga un par de
días y un camión de menor
porte para trasladar parte de ese cargamento hasta La Ciénaga,
distante a 130
km. la mitad de los cuales son de ripio.
El acto
Así que esa fría
mañana de cielo límpido y sol
apenas tibio vio concretada una ilusión. Finalmente los amigos
internautas del
Suzuki Club llegaban al mentado pueblo del que tanto habían
escuchado hablar,
por el que se habían movilizado y que sólo dos personas
del enorme grupo
visitante conocían. Ahora La Ciénaga dejaba de ser un
nombre que ni siquiera
tiene un lugar en el mapa (no aparece en las últimas versiones
de los mapas carreteros de Catamarca) y la ayuda reunida por tantas
manos
solidarias
llegaba a destinatarios con nombre y apellido, a menos de una docena de
casas
alineadas junto a las dos calles del pueblo.
La emoción fue tan grande de parte de los
vecinos como de los viajeros. Aquellos sintieron que por una vez
alguien había
pensado en ellos sin pedirles nada a cambio.
Con la llegada de la caravana, La Ciénaga
vio
duplicada su población y desbordada la curiosidad de chicos y
grandes ante
tanto despliegue de camionetas, banderitas, cámaras
fotográficas y gente.
La Ciénaga nos recibió con un acto
encabezado por las "fuerzas vivas" del pueblo: la enfermera
(María
Rosa) y la directora de la escuela (Mirta) . También asistieron
el delegado
comunal, responsable por La Ciénaga, con asentamiento en Mesada
de Zárate, otro
pueblo de similar tamaño ubicado a 5 km., y un dirigente social
procedente de
Palo Blanco, un pueblo de un millar de personas a 35 km. de allí.
Video: La
bienvenida I
Video: La
bienvenida II
Un
hijo de María Rosa leyó una
poesía que él mismo escribió para la
ocasión y que generó cataratas de
lagrimones entre los recién llegados, ante una realidad tan dura
y tan
diferente de la que se vive en la ciudad.
Verso de un
gaucho de la montaña
De la cima de La Ciénaga
vengo bajando con mucho entusiasmo
a ver este contingente
Travesía solidaria 4x4
aqui me invade la emoción
de ver tantas caritas desconocidas
que los llevaré dentro del corazón.
Soy collita nacido en el Puesto del Volcán
no conocí doctores, a nadie le di afán
quiéranme y no me tengan a menos
soy manso y prudente en pago ajeno
aqui en las montañas despierto al trino
de los pájaros, no como en su pago
que despiertan con ruidos extraños.
De La Ciénaga soy nativo
y de yapa soy de la sierra.
Tengo mi riqueza escondida
entre medio de las piedras
allá en la ciudad, nadies te saluda
corren y viven apurados, no
como aquí en mi pago que que todos somos hermanos.
Soy collita pero bien inteligente
gaucho y entendido, como la lengua me lo
explica, quisiera ser mayor.
Vivo en aquella cumbre alta
muy cerquita de Dios
Donde mi frente, queman el frío y el sol.
Video: La
Poesía
La Ciénaga quiso agasajar a los
visitantes que llegaban de lejos y los vecinos prepararon no
sólo un gigantesco
locro sino un asado de cabrito;
ofrecían así los frutos de su tierra que
compartimos en grandes mesas
ubicadas en la calle de tierra frente a la posta sanitaria. Los platos multicolores y la variedad de
cubiertos y vasos daban cuenta que varios vecinos habían vaciado
sus alacenas
para tender semejante mesa.
Los suzukeros visitaron la escuela,
jugaron con los chicos, sacaron centenas de fotos y
charlaron con los grandes para conocer más sus necesidades. No
querían que este viaje y esta ayuda se quedara ahí, sino
que comenzaran a
sentarse las bases de un puente duradero hacia La Ciénaga y el
rosario de
pueblitos cercanos que viven en similar situación.
Video: Aprendiendo
Video: Calles de
La Ciénaga

Antes de la partida de la caravana,
los chicos izaron la bandera nueva en el patio de tierra de la escuela.
No se necesitaba cantar el himno, muchos
sintieron ese día la patria en el
corazón.